LONDRES.- Al parecer, toda una estrella de Hollywood como Kevin Costner se encargó personalmente tras el rodaje de "Robin Hood" de que las escenas con Alan Rickman como sheriff de Nottingham fuesen recortadas. Según se dice, Costner temía que el actor británico le hiciese sombra. Pero no lo consiguió. En muchas de sus películas Rickman, que hoy cumple 65 años, deja en un segundo plano a las grandes estrellas.
Y es que Rickman es de esos actores que con apenas unas pocas miradas y alguna que otra expresión son capaces de contar cosas para las que muchos necesitan grandes palabras. Con arrojo interpreta a villanos introvertidos y misteriosos. No tipos duros, sino personajes inteligentes que se mueven entre el bien y el mal.
"Como actor no juzgo a los personajes, sino que los interpreto", comentó en cierta ocasión. Sus personajes, explicó, no son simplemente buenos o malos, sino que tienen deseos y necesidades que el actor transmite. A él parece importarle poco que jamás haya dado el salto pleno a Hollywood. Ya hace 15 años declaró que no figuraba entre sus ambiciones convertirse en una estrella, y en el ámbito privado también se mantuvo moderado y ajeno a los escándalos: desde hace más de 30 años vive en Londres con una profesora universitaria de economía, que también participa en la política municipal.
El actor, que nació en una familia trabajadora de cuatro hijos, comenzó a participar en las funciones de teatro escolares, después trabajó como diseñador gráfico hasta que, con 26 años, decidió estudiar actuación.
Así se convirtió en uno de los actores de teatro más solicitados y, en los años 70, ingresó a la Royal Shakespeare Company. El salto a la gran pantalla lo dio en 1988, cuando tenía 42 años años, interpretando al terrorista Hans Gruber en "Duro de matar". Pero hoy, el público más joven lo recuerda como el personaje ambivalente en la saga de Harry Potter: el profesor Severus Snape.
A Rickman le gusta bien poco verse como el villano perfecto. En los últimos años ha insistido en subrayar que ha hecho muchos otros papeles y no sólo de malo. Y es verdad. En "Sensatez y sentimiento" interpretó a un cautivante coronel que se gana el amor de una joven a fuerza de protección y de poesía. Papel que lo hizo acreedor a una nominación a los Globos de Oro. (DPA)